Ensayos clínicos en melanoma ocular

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Ensayos clínicos en melanoma ocular 2017-07-06T06:44:45+00:00

Perspectiva general del melanoma ocular

El melanoma es un cáncer que afecta la piel.  Se desarrolla a partir de las células que producen la melanina, un pigmento de color oscuro, responsable del color de la piel. Los melanocitos se encuentran también en el pelo, el revestimiento de los órganos internos como las mucosas y los ojos.  Por ello, aunque la mayoría de los melanomas empiezan a desarrollarse en la piel, es posible que un melanoma también se desarrolle en otras partes, incluido el ojo.  Cuando un melanoma se desarrolla en el ojo se conoce como melanoma ocular.

¿Qué es el melanoma uveal?

El melanoma uveal (MU) es el tumor intraocular primario más frecuente en la edad adulta. Aunque en España se carece de datos reales en cuanto a su incidencia, en otros países se han publicado cifras de aproximadamente 6 casos por millón de habitantes y año.

¿A quién afecta?

Es un tumor que aparece fundamentalmente en las razas caucásicas y dentro de ellas las personas con menos cantidad de melanina especialmente aquellos con ojos azules-grisáceos. El MU afecta por igual a ambos sexos y suele presentarse entre la quinta y la sexta décadas de la vida, aunque recientemente se ha percibido un incremento en la población menor de 40 años de edad.

¿Cómo se presenta?

Clínicamente se presenta como una masa coroidea pigmentada y en el 80% de los casos en forma nodular. Se llama coroides o úvea posterior a una membrana muy vascularizada, irrigada con vasos sanguíneos y tejido conectivo, de coloración oscura que se encuentra entre la retina y la esclerótica del ojo. La función de la coroides es mantener la temperatura constante y nutrir a algunas estructuras del globo ocular.

Aparece en cualquiera de las partes correspondientes al tracto uveal (iris, cuerpo ciliar y coroides). Muchos casos son diagnosticados en revisiones oftalmológicas rutinarias en pacientes que no presentan síntomas.

¿Cuáles son los retos en el tratamiento del melanoma uveal?

A pesar de los avance en la investigación del cáncer, el pronóstico de esta enfermedad es todavía pobre. Si bien el melanoma uveal primario puede tratarse eficazmente con radiación o cirugía, los pacientes con enfermedad metastásica—o aquellos con alto riesgo de metástasis—disponen de pocas opciones terapéuticas. Y esto es importante, ya que se  calcula que la mitad de todos los pacientes con melanoma ocular desarrollan metástasis en el hígado, empeorando significativamente el pronóstico.

Sin embargo, varios especialistas en oncología médica, oncología radiológica, oftalmología, cirugía e investigación traslacional están trabajando para mejorar el tratamiento y aumentar significativamente el abanico terapéutico.

Las metástasis hepáticas en el melanoma uveal

Las investigaciones actuales han demostrado que el melanoma ocular es muy diferente del melanoma cutáneo normal, y que requiere de estrategias de tratamiento muy específicas. A diferencia del melanoma cutáneo, el MU se disemina principalmente por la sangre y sus metástasis se sitúan casi siempre en el hígado, añadiendo el potencial de mortalidad a la enfermedad. Las metástasis hepáticas pueden aparecer incluso después de un intervalo largo libre de enfermedad, lo cual sugiere que había ya presencia de micrometástasis ocultas en el hígado en el primer momento del diagnóstico.

Una vez que el paciente ha desarrollado metástasis en el hígado, curar la enfermedad es un verdadero desafío. Por ello médicos y científicos se han interesado por desarrollar terapias dirigidas al hígado, ya que es el órgano donde primero suele manifestarse la enfermedad.

Esta sospecha, sobre la existencia de micrometástasis que pasan inadvertidas en las pruebas de diagnóstico por imagen (porque la carga tumoral es extremadamente pequeña), sienta las bases a la idea de impregnar al hígado con fármacos quimioterápicos. El objetivo es la destrucción de las metástasis hepáticas, incluso las indetectables.

La investigación clínica y el Melanoma Uveal

Aunque los avances en la investigación y sobre todo el desarrollo de la inmunoterapia han permitido prolongar el tiempo de supervivencia y la calidad de vida en pacientes con melanoma cutáneo metastásico, poco se ha avanzado en el tratamiento del melanoma uveal.

La baja incidencia y mal pronóstico del melanoma uveal han dificultado los avances en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, con intervenciones extrapolados a partir del melanoma cutáneo. Pero sucede que el melanoma uveal no siempre responde a agentes que son eficaces contra el melanoma cutáneo, debido a que las dos enfermedades son biológicamente diferentes. Por ejemplo, en el melanoma cutáneo se han identificado mutaciones genéticas, pero estas no son comunes al melanoma uveal. Lo que hemos aprendido es que el melanoma uveal tiene características singulares.

Por ello, los pacientes con metástasis de melanoma uveal deben considerar siempre las oportunidades que ofrecen los ensayos clínicos y de hecho muchas veces constituyen la mejor opción terapéutica.

Ensayo clínico para pacientes con Melanoma Uveal

Actualmente se encuentra disponible en España un ensayo clínico para pacientes con Melanoma Uveal con metástasis hepáticas. Este estudio evaluará dos grupos de pacientes

  • Un grupo (50%) recibirá una dosis alta de quimioterapia administrada específicamente al hígado, mediante un procedimiento llamado “quimiosaturación”.
  • El otro grupo (50%) obtendrá uno de los 4 mejores tratamientos que forman parte del tratamiento estándar aprobado en las guías de consenso de práctica clínica

¿Qué es la quimiosaturación?

Este método, que permite tratar las metástasis hepáticas, permite aislar temporalmente al hígado de la circulación sanguínea del cuerpo, para administrar dosis concentradas de un fármaco quimioterápico directamente al hígado por vía arterial. La sangre que sale del hígado es dirigida por un sistema de circulación, fuera del cuerpo, hacia un filtro que elimina la mayor cantidad del fármaco quimioterápico antes de volver de nuevo a infundirla a través de una vía central (al cuerpo).

El filtro incorporado al sistema retira casi todo el quimioterápico de la sangre. Este es un paso importante para ayudar a reducir, después del procedimiento, los efectos secundarios del fármaco. Actualmente, tal como se plantea el procedimiento en ensayo clínico, se filtra el 96%  del fármaco quimioterápico.

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